El libro de "Las Mil y un noche" fue lo primero que "sustraje" de la casa de otro, sin saber que luego eso sería algo así como "robar".
Sólo lo tomé prestado por un tiempo y además...nadie notó su ausencia.
Es que me estaba prohibido leerlo antes de cumplir 14. Pero para cuando cumplí 12, el daño ya estaba hecho. Y fue para siempre! Allá estaba la Magia del número de Oro, lo impensado, las estrellas del desierto, el asombro, el pánico y un mundo que no era justo, pero sí desgarradoramente bello.
El primer tatuaje de mi alma. Y gracias a ese sueño que me cambió la inocencia de lo perfecto, entendí la asimetría y la cuarta metáfora que Borges encontró entre sus lineas:
...La cuarta es la metáfora de un mapa
De esa región indefinida, el Tiempo, De cuanto miden las graduales sombras
Y el perpetuo desgaste de los mármoles
Y los pasos de las generaciones.
Todo. La voz y el eco, lo que miran
Las dos opuestas caras del Bifronte,
Mundos de plata y mundos de oro rojo
Y la larga vigilia de los astros.
Dicen los árabes que nadie puede
Leer hasta el fin el Libro de las Noches.
Las Noches son el Tiempo, el que no duerme.
Sigue leyendo mientras muere el día
Y Shahrazad te contará tu historia.
Desde entonces, todas las noches, le cuento a mi destino una historia diferente, a veces tejidas con los hilos del día, para que me perdone la vida por 24 hs más.

Miriam, tu post me incentiva a leer el libro completo, en verdad conozco algunas de las maravillosas historias, y tal vez ahora llegó el "tiempo" de todas
ResponderEliminarGracias!! Las mil y una noche es un viaje de ida...Todo hijo de Hermes, nace con una pluma en la mano y una historia en el corazón, tan larga como su vida...Te sigo leyendo!!!!
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